Me gusta mi nuevo equipo, no tiene nada que ver con el del año anterior, es más, es todo lo contrario... Está compuesto por personas transparentes, claras, y que no tienen ningún problema en decir las cosas, o en ser sinceras, y lo más importante, son maduras! Me basta con eso. El año pasado llegó a ser una situación insufrible y nunca antes me había pasado el hecho de 'no querer ir a entrenar', creo que ya lo comenté. Está guay el buen rollo que se trasmite y el equipo que se crea...
Me gusta mi habitación. Poco a poco la voy matizando, deshaciendome de recuerdos inútiles e incorporando utilidades ahorradoras de espacio. Y me gusta el mini-fantasma que tengo sobre el arcón (que ejerce de mesita de noche), que alumbra verde fosforescente.
Poco a poco intento encontrar el encanto de las pequeñas cosas, o de las cotidianas. Y restarlo de las grandes, las que me agobian o me preocupan. Sé que hay demasiadas cosas que deberían preocuparme mucho menos de lo que me preocupan y agobian. Y estamos ideando un plan para acabar con ello, Sköpa y yo. ¿Alguien más se apunta?

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