viernes, 11 de enero de 2008

Fiebre del Jueves Noche

Anoche tuve que dormirme con la música puesta. No me gusta porque no quiero imponerle una BSO a mis sueños. Pero no tuve más remedio debido a las voces/risas procedentes de la habitación de al lado que retumbaban en mi cabeza. En esos momentos, en los que tu cabeza te recuerda que cada vez te queda un minuto menos para levantarte, las hubiese estampado. A las dos. Hoy ya no. Hoy supongo que no les hablaré más de lo necesario... No suelo enfadarme con facilidad, ni gritar ni nada de eso. Mi reacción natural es ignorar. Sé que a veces la indiferencia no es un buen camino, pero me sale sin pensar...

Cambiando de tema, ya no estoy casi enferma!! (digo casi porque siempre suelen quedar resquicios de virus...) por lo que ya puedo narrar brevemente (porque no quiero aburrir) mi noche y día de Reyes:

Siempre me ha hecho más ilusión dar regalos que recibirlos, y este año, tenía un montón que me apetecía dar. Y para mi sorpresa, también tenía un montón que recibir!! El día es tradicional, nos levantamos y están los regalos encima de la mesa del comedor de mi casa. Bromeamos, hacemos el tonto, y en seguida nos tenemos que arreglar, porque YA llegamos tarde a casa de mis abuelos, en los que (puede que si o puede que no), te espera alguna sorpresilla. Y corriendo vamos a casa de mi Iaia, el sitio de la comida familiar, aquí sólo reciben regalos los pequeños, el resto dinero. Por lo que los mayores acaban jugando con los juegos de los pequeños. Una vez acaba la comida, sale el roscón (junto a café, puro, y copa), y pasada la sobremesa, cada uno se va yendo paulatinamente hacia... (nunca me lo he preguntado), pero yo me voy a dar los regalos extrafamiliares.

Este año ha sido en casa de Nusk y Glow (las circunstancias lo han requerido así). Sorpresas, lágrimas, risas, dulces, más sopresas... Y poco a poco se va consumiendo el día, y te das cuenta de que es domingo, y que (bueno, este no ha sido de esos que deprimen), pero si te fijas bien, puedes ver a la rutina asomando por detrás de la puerta.

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